Un suelo en mal estado hace que la vivienda parezca más pequeña, apagada y descuidada.
Las manchas, los arañazos y el color oscuro quitan luz y empeoran la impresión general del hogar.
Con un suelo laminado moderno, tu piso se vuelve más luminoso, limpio y actual, y el ambiente cambia por completo.
Tus familiares y amigos notarán la diferencia de inmediato y valorarán el nuevo aspecto de tu hogar.